Valle-Inclán trabaja en pleno apogeo de las vanguardias, movimientos estéticos desarrollados durante el siglo, que quieren romper los cánones establecidos provocando de a lo tradicional. Este autor viven buscando nuevas técnicas que van de la mano de los problemas sociales, internacionales y sobre todo de la guerra. Es así como llega a profundizar en el esperpento, que es una técnica teatral muy influenciada por Brecht.
Su obra Luces de Bohemia cuanta los últimos momentos de la vida del poeta Max quien es ciego y vive de manera miserable junto a su mujer y a su hija. Podemos apreciar como el autor quiere transmitir la miseria que se viva en España. Para construir la pieza el autor se basa en múltiples espacios, que hacen pensar que su obra no estaba destinada para el teatro específicamente sino para el cine. Utiliza espacios reales y casi todas las escenas se desarrollan en un lugar distinto, nos da una amplia visión de la situación que se vivía en la época, que podemos relacionar con acontecimientos históricos de la España del siglo XX. Solo se repiten dos locaciones: La casa de Max en las escenas I y XIII, La Taberna de Pica Lagartos en las escenas III y XV. La obra se desarrolla cronológicamente excepto en las escenas VI y VII que ocurren simultáneamente allí también se podría utilizar el cine para ilustrar de mejor manera lo que quiere decir el dramaturgo.